Kobido, lifting japonés

El masaje kobido y sus efectos rejuvenecedores, Kobido significa antiguo camino de la belleza. En la actualidad se denomina como una de las técnicas más usadas por todas aquellas personas que buscan arrebatarle arrugas al tiempo sin la necesidad de entrar a un quirófano.
Históricamente el masaje kobido nace en Japón, se han encontrado pergaminos que describen como los samuráis se daban masajes en el rostro con el objetivo de calmar la mente después de cada batalla, al tiempo que potenciaban su fuerza interior.
Con el pasar del tiempo, una emperatriz se dio cuenta de que este tratamiento dejaba el rostro de los samuráis con una apariencia luminosa y que además, erradicaba los dolores de cabeza. Fue entonces cuando la emperatriz decide emplear dicho masaje en la casa imperial, haciendo desde entonces que la realeza también se lo hiciera.
Es por esta razón que en muchos países el kobido se conoce como el masaje de las emperatrices.
En la actualidad la mayoría de las personas que usan este masaje son mujeres entre 30 y 50 que buscan alternativas para alisar sus arrugas o darle brillo al cutis sin necesidad de entrar al quirófano.


Kobido: efectos rejuvenecedores

El masaje Kobido consiste en una serie de movimientos que se alternan entre rápidos y lentos, los cuales mejoran la circulación del rostro, el cuello, los hombros y la parte superior del pecho.
Solo un masajista profesional sabrá que sólo con sus manos y con estos movimientos alternados, hará trabajar toda la musculatura facial, logrando frenar el envejecimiento y mejorar la oxigenación mientras activa, ilumina y tonifica las células de la piel.


Las cuatro fases del kobido

Un masaje kobido completo, dura solo 50 minutos y consta de:

  • Limpieza y drenaje: En esta primera fase, el masajista comienza una breve sesión de shiatsu (presión en zonas del cuerpo) para limpiar las zonas del rostro que va a trabajar. Después se inicia el drenaje presionando la piel y arrastrándola hasta puntos concretos eliminando las toxinas.
  • Estiramiento e iluminación: En esta segunda fase, el masajista aplica productos como aceite de semillas de uva, el cual facilita los movimientos de fricción y deslizamiento sobre el rostro, esto además contribuye a elevar la piel de la cara y a recuperar su luminosidad. Esta segunda fase es ideal para reducir y erradicar las arrugas y las bolsas que suelen aparecer debajo de los ojos.
  • Lifting japonés: En esta tercera fase es donde los masajes aumentan la velocidad de sus movimientos sin producir dolor. El masajista debe trabajar a toda velocidad, pero con sutileza.
    Si la persona llegase a quejarse de dolor después de una sesión de kobido significa que su masajista no sabe lo que está haciendo. Recuerda que este masaje con los dedos no debe causar dolor, ya que deben funcionar como plumas que oxigenan y suavizan las facciones del rostro.

Final anti estrés: La fase final se hace con la técnica del shiatsu, presionando los puntos de acupuntura que sirven para eliminar el estrés. Si la persona siente algún dolor que pueda aliviarse con el masaje kobido, el masajista se concentrará en esa zona. Recordemos que este masaje no solo se centra en la belleza sino que mejorar la salud en todo lo que se pueda.

Así que si quieres que tu rostro luzca mucho más joven y revitalizado, no dudes en contactar a nuestros profesionales para pedirles este espectacular masaje kobido.

Proximamente tendremos un curso online de kobido

 

Miguel Angel
Author: Miguel Angel

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