Tortícolis, cuando el cuello deja de bailar

¿Torticolis y emociones?

El torticolis, como su nombre lo indica es, literalmente, el cuello torcido (del latín, tortus collum) a causa de una postura asimétrica que es acompañada por dolor en la zona.

Si bien puede ser de origen congénito (tortícolis muscular congénito o TCM), sus presentaciones más habituales son de tipo muscular idiopático (TMI), cuando se desconocen las causas que desencadenan el problema, y adquirido (TMA), después de un movimiento repentino o tras el sueño, cuando el paciente despierta con el cuello rígido y dificultad para mover la cabeza.

Causas emocionales del tortícolis

En ocasiones, las dolencias físicas son la expresión de un sufrimiento emocional que el sujeto no puede expresar ni resolver.

El estrés se siente como una pesada carga de la que el individuo no puede desprenderse. La fatiga,que no se percibe, lo obliga a llevar la cabeza gacha y el cuello y los hombros hacia adelante. Y la inflexibilidad, que no es más que la rigidez ante los cambios y desafíos que presenta la vida, también se acumula en la zona del cuello.

La terapeuta y autora estadounidense Louise Hay, en su reconocida obra Sana tu cuerpo,relata su propia experiencia:

No lograba comprender, por ejemplo, por qué tenía tortícolis una y otra vez. […] Yo había sido una persona muy inflexible que, por temor, me negaba a considerar otro aspecto de algún tema. Pero a medida que me fui haciendo más flexible en mi forma de pensar, y más capaz de ver, con afectuosa comprensión, el punto de vista de los demás, dejó de causarme molestias el cuello.

Tal como puede verse, ciertas emociones no validadas (y por lo tanto no resueltas) contribuyen a que se vaya gestando el malestar físico que, tarde o temprano, se convertirá en torticolis.

Sugerencias para el manejo de torticolis

Existen diferentes medidas a tomar para atenuar el dolor y disminuir la inflamación:

  • Mejorar la postura, intentando reducir los movimientos innecesarios del cuello.
  • Resguardar la zona del frío.
  • Cambiar la almohada por una que asegure la protección cervical.
  • Sentarse en posición correcta, con soporte.
  • Recurrir a un especialista en fisioterapia para el tratamiento de tortícolis.

En este último caso, el paciente debe asegurarse de que el procedimiento empleado por el especialista comprenda también la identificación de las causas que provocaron el trastorno, a fin de erradicarlo por completo, impidiendo su reaparición.

Tratamiento de tortícolis por causas emocionales

Cuando se reconocen los bloqueos emocionales que causan este bloqueo en el cuerpo físico (a través de una evaluación cervical efectuada con el objeto de detectar subluxaciones vertebrales) el tratamiento osteopático y terapia manual permitirán corregirlas y mejorar la elasticidad muscular.

Sin embargo, el éxito no estará asegurado sin el empleo de herramientas que permitan liberar al paciente de las cargas emocionales que desencadenaron su afección. Por esta razón, es imprescindible que el terapeuta conozca las opciones con las que cuenta para brindar un servicio integral a quien recibe en su consultorio con un dolor que no es más que el signo de otro más profundo.

Hay que revisar la fascia escapulo cervical,musculatura implicada como los esternoclestomastoideos, hay que revisar el hígado, estomago, vesicula biliar y riñones, por ser órganos que podrian estar implicados de forma mas o menos indirecta, asi como la doma pleural,  el mediastino sus ligamentos , el esófago, y el diafragma

Miguel Angel
Author: Miguel Angel

Deja un comentario

* Se requiere casilla de verificación RGPD

*

I agree